miércoles, 29 de junio de 2011

"LA SOMBRA DEL VIENTO"

Siempre recuerdo la frase de Jorge Bucay: Buscate un amante... yo he recuperado a uno de ellos, mi afición por la lectura.

Acabo de leer "La Sombra del Viento" de Carlos Ruiz Zafón. A pesar de las recomendaciones no ha sido un libro de esos que enganchan desde el principio, más bien cómo esas personas que entran poco a poco en tu vida y te va gustando cuando la vas conociendo.

El cementerio de los libros olvidados... Daniel descubre el libro de Julián Carax una noche que le lleva su padre, entre todos escoge ese del que sólo queda un ejemplar, los demás han sido destruidos, quemados...

Toda la aventura se desarrolla en Barcelona, y París aparece en algún capítulo... Intriga, tramas, amores imposibles, recuerdos de niñez, historias que se repiten...

La historia te atrapa, la curiosidad y el interés por descubrir el destino de cada uno de los personajes; yo pienso que hay demasiados... de vez en cuando te preguntas ¿y este quien es?

Me ha llamado la atención el personaje de la Bernarda una criada de Cáceres, gorda, inculta... y también el de Fermín, que aparece como un asesino de Villa Inmunda, provincia de Cáceres... ¿estereotipos?¿ leyenda negra? o casualidad...

Es un libro largo, con muchos detalles de los personajes, algunos con mucha fuerza, cómo Daniel, Nuria, Fermin... y sobre todo Julian Carax que mantiene la expectación desde el principio, se funde con uno de los personajes de su propio libro.


Muy interesante...

sábado, 18 de junio de 2011

LA FIBRO Y OTROS MOLESTOS OKUPAS...

Quienes sigan mis entradas habrán comprobado que no me gusta hablar de mi enfermedad, de mi fibromialgia y fatiga crónica, no me gusta dar protagonismo a quien no se lo merece.


Sólo a los más intimos les comento si he pasado una mala noche o si salgo machacada como si una apisonadora me hubiera pasado por encima, y a veces nisiquiera a ellos.

Nos fabricamos un personaje que tiene que estar bien... bien para que los demás, para que los que queremos no se preocupen, yo procuro reirme mucho, la risa es buena; mi risa es auténtica... me libera de la tensiones y pienso que por unos momentos hago felices a los míos... a los que sé que les importo, y yo también me siento feliz.

Mi situación, mis circunstancias no son las mejores en alguna faceta de mi vida. He pedido ayuda a quien pensaba que podía prestarmela. ¡ Qué ilusa !... conservo la ingenuidad de la infancia, esa ingenuidad que alguien me dijo un día que no perdiera nunca...

El reumatólogo me aconsejó que no tuviera preocupaciones, que los problemas acentuaban mis dolores, y me venían muy mal, pero la realidad es la que es y hay que campear con lo que toca, cómo puedes...

A veces, la rabia la impotencia me pueden... y me acuerdo de una frase de Séneca que dice : "La ira hace más daño al recipiente en que se encuentra, que en lo que se proyecta", y pienso que es mejor canalizar mi desánimo en otra dirección, porque a los demás nisiquiera les llega y sólo me hago daño yo.


El sol entra por mi ventana... me gusta mucho el sol, estos días largos, llenos de luz, y por qué no también de esperanza...

sábado, 11 de junio de 2011

EN EL AGUA... CON EL AGUA

El agua, cae al agua y se mezcla, mientras me planteo una ruta a seguir.

Trazar una linea y llevar el ritmo, el control; así despacio, segura... con tranquilidad... no hay prisa. Lo consigo, voy a donde yo quiero ir, agarrándome a lo que encuentro cuando hay una dificultad, cuando se me hace largo el camino.

En el agua, con el agua y el olor a incienso me he replanteado mi vida...y dentro del agua, he preferido coger las riendas, no dar vueltas, así como un barco a la deriva... es mi camino, mi ritmo, mi destino, mi tiempo...

En el agua, con el agua... pensaba que he perdido a personas de una forma o de otra, con todas se ha ido un poco de mí... con algunas no se ha ido un poco, se ha ido parte de mi vida... antes de... despues de...empezar de nuevo, notando las ausencias... ausencias dolorosas, tristes, duelos difíciles de superar.

En el agua, ya serena, sin agua, me acordaba de mi maestra, la que tuve cuando era pequeña; siempre decía: Chelito, tú que tienes mucha paciencia... ya no tengo tanta paciencia, no tengo paciencia...el tiempo pasa y se lleva a las personas que quieres y hay que vivir al tiempo, con el tiempo, y disfrutar del tiempo.

Allí en el agua, dentro del agua, he vuelto a darme cuenta de cuanto me importan los míos, he recordado consejos de personas que ya no están en mi vida, ni en la vida... palabras acertadas, recomendaciones... y en ese momento me acordaba de algo que escribí hace unos días: "El amor hay que demostrarlo día a día"

En el agua...