sábado, 31 de diciembre de 2011

lunes, 26 de diciembre de 2011

EL PRISIONERO DEL CIELO Carlos Ruiz Zafón


He terminado de leer "El Prisionero del Cielo" de Carlos Ruiz Zafón, he leido todos los que ha publicado, creo haber comentado algo en mi blog.

De la trilogia "La Sombra del Viento", "El Juego del Ángel"y "El prisionero del Cielo", este último ha sido el que más me ha gustado; continua La librería Sempere e hijos, Daniel, Fermin Romero de Torres... y otros personajes conocidos.

Acaba de salir al mercado, no quiero comentar mucho al respecto, porque mi hijo no lo ha leido y se puede enfadar...

No me llevo ninguna comisión, pero sí lo recomiendo cómo un buen regalo para estas fechas.

sábado, 24 de diciembre de 2011

FELIZ NAVIDAD, CON LEMON Y COCO

Lemon y Coco os desean felices fiestas from Lemon y Coco on Vimeo.



UNA VISITA A CÁCERES A TRAVÉS DE LEMON Y COCO, UNA FORMA DIFERENTE DE FELICITAR LA NAVIDAD.

viernes, 23 de diciembre de 2011

domingo, 11 de diciembre de 2011

CARTA DE SAN PABLO A LOS CORÍNTIOS



Si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe...

jueves, 8 de diciembre de 2011

MI PUZLE

Me despierto, no sé la hora que es, por la ventana entra claridad; busco mi movil... es hora de levantarse.

En mi mesilla está la caja con mi puzle, es una caja antigua, pero muy cuidada, la guardé en su momento, y últimamente he dedicado mucho tiempo a probar de nuevo... intentar que las piezas encajen de la mejor manera, probar de una forma y de otra... dar vueltas y vueltas, pero me resulta imposible... me estoy desgastando en el intento.

Hay piezas muy estropeadas, algunas se nota que han estado en otro puzle, incluso se ha mezclado la pintura de ambas...

Me resulta muy difícil... hay veces que parece que sí, pero de nuevo aparecen esas piezas que ya no tienen espacio, ni encajan... imposible.

Escuché a alguien decir una vez "No te arrepientas de lo que hagas, sino de lo que no haces".



Al menos lo he intentado...

lunes, 5 de diciembre de 2011

LA GENTE QUE ME GUSTA Mario Benedetti



Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad. Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de los consejos sensatos dejando las soluciones en manos de nuestro padre Dios.

Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de sí, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio.

Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme. La gente que tiene tacto.

Me gusta la gente que posee sentido de la justicia.

A estos los llamo mis amigos.

Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor. La gente que nunca deja de ser aniñada.

Me gusta la gente que con su energía, contagia.

Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.

Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.

Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.

La gente que lucha contra adversidades.

Me gusta la gente que busca soluciones.

Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni cómo lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.

Me gusta la gente que tiene personalidad.

Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.

La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría, los sueños, el arrepentimiento y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE.

Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mí, me doy por bien retribuido.

sábado, 3 de diciembre de 2011

jueves, 1 de diciembre de 2011

miércoles, 30 de noviembre de 2011

DIÁLOGO ENTRE HERMANOS Jorge Bucay

-No puedo más. Me falta oxígeno, ni siquiera me puedo mover.


-Debes resistir. Esto pasará.


-No lo creo hermano. Todo ha ido empeorando en las últimas horas. Las paredes tiemblan y alrededor todo se deteriora rápidamente.


-Lo sé, pero este lugar es nuestra única posibilidad. Tienes que aguantar.


-Es que no puedo seguir así. Creo que será mejor que me deje llevar por la corriente.


-No lo hagas hermano. Si te sueltas, serás arrastrado hacia el agujero que conduce a la muerte y a la destrucción. Vamos, esfuérzate un poco más.


-Ya lo he decidido no voy a quedarme aquí esperando la muerte. Quizás si me suelto, haya otra posibilidad. Ni siquiera sabemos qué hay al otro lado...


-¿Otra posibilidad? ¿De qué hablas?. ¿Qué comerás? ¿Cómo te cuidarás de los golpes ¿Y el frío y el calor? Es una locura. Vamos, aferraté a mí.


-No. Basta ya.


Y dicho esto el más pequeño se soltó de su amarra y fue arrastrado hacia el negro agujero de lo desconocido.


Su hermano lo miró desaparecer con angustia y creyó escuchar, unos segundos después, el llanto desesperado de su hermano del otro lado del agujero.


"Pobre- pensó-, una muerte horrible..."


Afuera, su hermano lloraba hinchando sus pulmones de aire fresco.


Había nacido!!




Del libro "El Camino de la Espiritualidad"

martes, 22 de noviembre de 2011

SUEÑOS Jorge Bucay

Voy paseando por un camino solitario. Disfruto del aire, del sol, de los pájaros y del placer de que mis pies me lleven por donde ellos quieran.

A un lado del camino encuentro a un esclavo durmiendo.Me acerco y descubro que está soñando.


Por sus palabras y sus gestos adivino... Sé lo que sueña: el esclavo está soñando que es libre.

La expresión de su cara refleja paz y serenidad.

Me pregunto... ¿debo despertarlo y mostrarle que sólo es un sueño y que sepa que sigue siendo un esclavo?

¿O debo dejarlo dormir todo el tiempo que pueda, disfrutando aunque sea en sueños de su realidad fantaseada?

lunes, 21 de noviembre de 2011

miércoles, 5 de octubre de 2011

EL JUEGO DEL ÁNGEL Carlos Ruiz Zafón

Más de una vez he recordado en mi blog unas palabras que leí de Jorge Bucay "Búscate un amante", y aclaraba que el amante podía ser un libro, una película, un amigo, salir a pasear... bailar... cada uno lo que prefiera, pero que nos sirva para crear ilusión... para hacer que nos sintamos vivos, para aportar algo más a nuestro día a día.

Ultimamente estoy muy enganchada a la lectura, puedo decir que es un amante que me invita todos los días a visitarlo, en cualquier momento, en cualquier lugar... siempre está ahí para mí.

Hace días que terminé "El Juego del Ángel" de Carlos Ruiz Zafón, la segunda parte de "La Sombra del Viento", que había leido con anterioridad. No conocía a este escritor catalán, y ya voy por el cuarto libro.

Sabe enganchar desde el principio, mantener la curiosidad y la expectación del lector como nadie, incluso en libros cómo "Marina" que me ha resultado bastante escabroso.

"El Juego del Angel" es el segundo de una trilogía, pronto estará el tercero en las librerías; es un tomo bastante gordo, lleno de misterio, intrigas, romances, tragedias... lo mismo que el primero lo situa en Barcelona.

Es la historia de Martín, un escritor obsesionado con un amor imposible, que recibe la oferta de un misterioso editor para escribir un libro; a cambio pone en peligro su vida y la de toda la gente que le rodea.

Vuelve a aparecer El cementerio de los libros olvidados, situaciones parecidas... personajes que repiten en otras generaciones, cómo los libreros Sempere.

Hay páginas que marqué, con frases que me impactaron, para recordarlas... para tenerlas presentes. "Los libros tienen alma, el alma de quien los ha escrito y de quien los ha leido".

Hay dos elementos que utiliza mucho en sus libros, las grandes mansiones con torreones, y la figura de un ángel, que situa donde le parece, bien formando parte de un escritorio, como adorno de una fachada... o quizás el llamador de una puerta.

A través de su protagonista, el autor nos ofrece estos pensamientos: La gente normal trae hijos al mundo; los novelistas traemos libros.




Búscate un amante... entra en su mundo, y dejate llevar por las sensaciones...

domingo, 11 de septiembre de 2011

LOS BOMBEROS Mario Benedetti

Olegario no sólo fue un as del presentimiento, sino que además siempre estuvo muy orgulloso de su poder. A veces se quedaba absorto por un instante, y luego decía: "Mañana va a llover". Y llovía. Otras veces se rascaba la nuca y anunciaba: "El martes saldrá el 57 a la cabeza". Y el martes salía el 57 a la cabeza. Entre sus amigos gozaba de una admiración sin límites.

Algunos de ellos recuerdan el más famoso de sus aciertos. Caminaban con él frente a la Universidad, cuando de pronto el aire matutino fue atravesado por el sonido y la furia de los bomberos. Olegario sonrió de modo casi imperceptible, y dijo: "Es posible que mi casa se esté quemando".

Llamaron un taxi y encargaron al chofer que siguiera de cerca a los bomberos. Éstos tomaron por Rivera, y Olegario dijo: "Es casi seguro que mi casa se esté quemando". Los amigos guardaron un respetuoso y afable silencio; tanto lo admiraban.

Los bomberos siguieron por Pereyra y la nerviosidad llegó a su colmo. Cuando doblaron por la calle en que vivía Olegario, los amigos se pusieron tiesos de expectativa. Por fin, frente mismo a la llameante casa de Olegario, el carro de bomberos se detuvo y los hombres comenzaron rápida y serenamente los preparativos de rigor. De vez en cuando, desde las ventanas de la planta alta, alguna astilla volaba por los aires.

Con toda parsimonia, Olegario bajó del taxi. Se acomodó el nudo de la corbata, y luego, con un aire de humilde vencedor, se aprestó a recibir las felicitaciones y los abrazos de sus buenos amigos.

jueves, 8 de septiembre de 2011

CONFIDENCIAS

Sentada en su silla nueva contemplaba el mar, ya hacía varios años que no podía tumbarse en la arena, como antes, en la toalla... su amiga, esa que la acompaña a todas partes se lo impedía; pero eso no era motivo para no sentirse feliz, experimentar tanta paz, tanta tranquilidad... tantas sensaciones. El mar... la arena, la playa...

Era un viaje demasiado largo, un reto; llevaba una maleta llena de miedos, de inseguridades, de angustia... pero se fue quedando por el camino.

Había recorrido ese mismo trayecto muchas veces, pero ahora era distinto; la ilusión iba apareciendo, así, timidamente...

Mirar el mar... despojarse de lo que no sirve, y no pensar en nada, sólo vivir el momento, los momentos; contemplar el agua, ver a la gente paseando por la orilla, cuerpos esculturales, preparados para lucirlos... otros desgastados por el tiempo, pero no por ello menos hermosos; los niños jugando en la orilla, con los cubos.

Sentirse transportada, pisar la arena...; de vez en cuando daba un vistazo a "Valquirias" de Paulo Coelho, pero no era el momento más apropiado para la lectura, el libro seguiría ahí, volvería otra vez en la maleta... pero había que vivir con intensidad cada minuto, cada segundo allí, porque los días pasarían enseguida... y el mar, la playa, se quedarían a cientos de kilometros.

Le gustaba verlo perderse entre la gente, y sobre todo, le gustaba verlo regresar...

Paseos, regalos, llamadas de teléfono, risas y más risas, comidas apetitosas, postres exquisitos.

Parecía que acababan de instalarse en aquella bonita habitación, de un hotel que les resultaba tan familiar, cuando llegó la hora de recoger la ropa, hacer las maletas... el regreso a casa, con un poco de color, del sol, del aire...de la playa, de las vacaciones.

Se despertó temprano, o quizás no se llegó a dormir... había tenido un sueño muy agradable, se había sentido muy feliz, o no era un sueño?

Las maletas aún sin deshacer le hicieron volver a la realidad. No, no era un sueño, pero seguiría recordándolo así...

martes, 16 de agosto de 2011

RECUERDOS.

Recuerdo que cuando era pequeña veía colgado en la sala de estar, un cuadro con una mujer muy guapa, guapisisma, unos grandes ojos con pestañas enormes y una tímida sonrisa... su cabello era ondulado, peinado hacia atrás. Su cara era muy linda, con una expresión muy dulce...

Yo preguntaba quien era aquella mujer, y por qué estaba allí su retrato. Qué tenía que ver con nosotros...? Siempre se desviaba la conversación, y mi pregunta quedaba sin respuesta; así un día y otro, y otro...La curiosidad y el interés aumentaban, sobre todo porque no me explicaban el silencio.

Cuando fuí más mayor, me invitaron a las fiestas de un pueblo... me enseñaron fotos... fotos antiguas; de pronto la descubrí... allí con un grupo de amigas estaba la mujer del cuadro que había en mi casa. El corazón me dió un vuelco... era ella, no había ninguna duda.

Quien es esa señora? ahora tenía la ocasión de saberlo, de que me contaran porqué estaba en mi casa su recuerdo... Es tu tia, me dijeron... una hermana de tu madre.

Me hablaron de su belleza, de todos los pretendientes que tuvo...de las peleas que hubo por ella.

Un viaje, un amor... palabras, promesas... una boda que nunca llegó a realizarse... una maleta y el olvido...

Cuando la historia dejó de ser tabú, me contaron que estuvo de portera allí, en ese otro mundo donde viven los que mueren en vida, donde el tiempo se para... Allí se quedo su belleza, su inocencia... su bondad, su ingenuidad... su corazón roto. El conquistador, el adulador... seguiría con su vida y con su maleta olvidada... con el traje de una boda que nunca existió.

Conservo su retrato...

domingo, 14 de agosto de 2011

GRACIAS



Me alegra mucho veros ahí cómo seguidores de mi blog. Feliz verano (lo que queda) a todos

"LA CIUDAD DE LAS BESTIAS" Isabel Allende

Dicen que las comparaciones son odiosas... pero pienso que en algunos casos son inevitables; sobre todo cuando lees 2 libros del mismo autor, o autora en este caso.

Hace tiempo leí La Isla bajo el Mar, y me gustó mucho, un libro que ya comenté en su momento aquí en el blog.

Hace unos días he terminado de leer La Ciudad de las Bestias; es un libro de aventuras, fantasías... bestias , indios en la neblina, un viaje hacia lo desconocido...

Es la historia de Alex y Nadia, dos niños que junto a otros personajes inician la búsqueda de una bestia de la que todos hablan y nadie sabe si existe en realidad... pero sobre todo es una aventura sorprendente en la selva amazónica, por un territorio misterioso, donde la realidad y el sueño se mezclan y se borran.

Se transforman en Jaguar y Águila, y eso les hace más valientes, más temerarios para cumplir sus sueños, conseguir el agua de la salud, y los huevos de cristal...

Hay algo que aprenden a través de sus aventuras, y es que todo tiene un precio, y antes de recibir, hay que ofrecer lo mejor que uno tiene; Alex, la flauta de su abuelo y Nadia un talismán de la buena suerte.

En la expedición hay amigos y enemigos, traiciones, intereses para quedarse con las tierras de los indios... algo que descubren los dos muchachos.

Es un libro con mucha fantasía, y la verdad es que en algunos momentos se me ha hecho un poco pesado.

sábado, 13 de agosto de 2011

CONFIDENCIAS

Ayer estuve con Elena, hacía tiempo que no nos veiamos, ya he hablado de ella en otras ocasiones; es mi amiga... la persona que mejor me conoce, parece que nos fundimos las dos en un sólo cuerpo...

Compartimos muchas cosas... entre ellas la fibromialgia; me entiende, la entiendo... me cuenta, le cuento.

Su vida no ha sido un camino de rosas, ha ido dejando jirones a través de los días... de los años, de los momentos vividos...

Me contaba que todavía recuerda ese vacio... que se la remueve todo por dentro cuando oye a gente que no sabe; me hablaba del dolor, de las lagrimas de sangre... nunca mejor dicho... de un recuerdo, que pudo ser y no fue... que ha permanecido por muchos años en su interior... y aún permanece...

Me preguntaba ¿por qué hablan con tanta frivolidad, si no saben lo que siente una mujer por dentro? No pude contestarle, sus lagrimas eran mis lagrimas...

sábado, 6 de agosto de 2011

CAMBIOS

Intento encontrar el camino... allí, el tramo que dejé, no me acuerdo cuando...pero no lo encuentro, ya no está... Ahora sigo otro camino, hace tiempo empecé otro, y sigo esa ruta, a veces desorientada, confusa... y otras segura y decidida.

Se suele decir que no se cambia, yo digo que si, que se cambia; quien dice lo contrario, es porque no ha vivido circunstancias que lo han hecho cambiar, experiencias fuertes... para lo que no estás preparada, y cuesta... cuesta mucho ir superando etapas, dejando otras atrás... vacios, ausencias...hola y adios.

Apariencias, recuerdos, de los que no queda nada más que el momento, las sensaciones... lo demás no tiene consistencia... cambiar habitos... pensamientos... papeles que te cierran puertas... hipocresía...y cambias, claro que cambias...

sábado, 30 de julio de 2011

LA NOCHE DE LOS FEOS Mario Benedetti


Es un cuento del libro de Mario Benedetti "El Césped y otros relatos", es un poco largo, pero os aseguro que os encantará.



Ambos somos feos. Ni siquiera vulgarmente feos. Ella tiene un pómulo hundido. Desde los ocho años, cuando le hicieron la operación. Mi asquerosa marca junto a la boca viene de una quemadura feroz, ocurrida a comienzos de mi adolescencia.

Tampoco puede decirse que tengamos ojos tiernos, esa suerte de faros de justificación por los que a veces los horribles consiguen arrimarse a la belleza. No, de ningún modo. Tanto los de ella como los míos son ojos de resentimiento, que sólo reflejan la poca o ninguna resignación con que enfrentamos nuestro infortunio. Quizá eso nos haya unido. Tal vez unido no sea la palabra más apropiada. Me refiero al odio implacable que cada uno de nosotros siente por su propio rostro.

Nos conocimos a la entrada del cine, haciendo cola para ver en la pantalla a dos hermosos cualesquiera. Allí fue donde por primera vez nos examinamos sin simpatía pero con oscura solidaridad; allí fue donde registramos, ya desde la primera ojeada, nuestras respectivas soledades. En la cola todos estaban de a dos, pero además eran auténticas parejas: esposos, novios, amantes, abuelitos, vaya uno a saber. Todos -de la mano o del brazo- tenían a alguien. Sólo ella y yo teníamos las manos sueltas y crispadas.

Nos miramos las respectivas fealdades con detenimiento, con insolencia, sin curiosidad. Recorrí la hendidura de su pómulo con la garantía de desparpajo que me otorgaba mi mejilla encogida. Ella no se sonrojó. Me gustó que fuera dura, que devolviera mi inspección con una ojeada minuciosa a la zona lisa, brillante, sin barba, de mi vieja quemadura.

Por fin entramos. Nos sentamos en filas distintas, pero contiguas. Ella no podía mirarme, pero yo, aun en la penumbra, podía distinguir su nuca de pelos rubios, su oreja fresca bien formada. Era la oreja de su lado normal.

Durante una hora y cuarenta minutos admiramos las respectivas bellezas del rudo héroe y la suave heroína. Por lo menos yo he sido siempre capaz de admirar lo lindo. Mi animadversión la reservo para mi rostro y a veces para Dios. También para el rostro de otros feos, de otros espantajos. Quizá debería sentir piedad, pero no puedo. La verdad es que son algo así como espejos. A veces me pregunto qué suerte habría corrido el mito si Narciso hubiera tenido un pómulo hundido, o el ácido le hubiera quemado la mejilla, o le faltara media nariz, o tuviera una costura en la frente.

La esperé a la salida. Caminé unos metros junto a ella, y luego le hablé. Cuando se detuvo y me miró, tuve la impresión de que vacilaba. La invité a que charláramos un rato en un café o una confitería. De pronto aceptó.

La confitería estaba llena, pero en ese momento se desocupó una mesa. A medida que pasábamos entre la gente, quedaban a nuestras espaldas las señas, los gestos de asombro. Mis antenas están particularmente adiestradas para captar esa curiosidad enfermiza, ese inconsciente sadismo de los que tienen un rostro corriente, milagrosamente simétrico. Pero esta vez ni siquiera era necesaria mi adiestrada intuición, ya que mis oídos alcanzaban para registrar murmullos, tosecitas, falsas carrasperas. Un rostro horrible y aislado tiene evidentemente su interés; pero dos fealdades juntas constituyen en sí mismas un espectáculos mayor, poco menos que coordinado; algo que se debe mirar en compañía, junto a uno (o una) de esos bien parecidos con quienes merece compartirse el mundo.

Nos sentamos, pedimos dos helados, y ella tuvo coraje (eso también me gustó) para sacar del bolso su espejito y arreglarse el pelo. Su lindo pelo.

"¿Qué está pensando?", pregunté.

Ella guardó el espejo y sonrió. El pozo de la mejilla cambió de forma.

"Un lugar común", dijo. "Tal para cual".

Hablamos largamente. A la hora y media hubo que pedir dos cafés para justificar la prolongada permanencia. De pronto me di cuenta de que tanto ella como yo estábamos hablando con una franqueza tan hiriente que amenazaba traspasar la sinceridad y convertirse en un casi equivalente de la hipocresía. Decidí tirarme a fondo.

"Usted se siente excluida del mundo, ¿verdad?"

"Sí", dijo, todavía mirándome.

"Usted admira a los hermosos, a los normales. Usted quisiera tener un rostro tan equilibrado como esa muchachita que está a su derecha, a pesar de que usted es inteligente, y ella, a juzgar por su risa, irremisiblemente estúpida."

"Sí."

Por primera vez no pudo sostener mi mirada.

"Yo también quisiera eso. Pero hay una posibilidad, ¿sabe?, de que usted y yo lleguemos a algo."

"¿Algo cómo qué?"

"Como querernos, caramba. O simplemente congeniar. Llámele como quiera, pero hay una posibilidad."

Ella frunció el ceño. No quería concebir esperanzas.

"Prométame no tomarme como un chiflado."

"Prometo."

"La posibilidad es meternos en la noche. En la noche íntegra. En lo oscuro total. ¿Me entiende?"

"No."

"¡Tiene que entenderme! Lo oscuro total. Donde usted no me vea, donde yo no la vea. Su cuerpo es lindo, ¿no lo sabía?"

Se sonrojó, y la hendidura de la mejilla se volvió súbitamente escarlata.

"Vivo solo, en un apartamento, y queda cerca."

Levantó la cabeza y ahora sí me miró preguntándome, averiguando sobre mí, tratando desesperadamente de llegar a un diagnóstico.

"Vamos", dijo.


No sólo apagué la luz sino que además corrí la doble cortina. A mi lado ella respiraba. Y no era una respiración afanosa. No quiso que la ayudara a desvestirse.

Yo no veía nada, nada. Pero igual pude darme cuenta de que ahora estaba inmóvil, a la espera. Estiré cautelosamente una mano, hasta hallar su pecho. Mi tacto me transmitió una versión estimulante, poderosa. Así vi su vientre, su sexo. Sus manos también me vieron.

En ese instante comprendí que debía arrancarme (y arrancarla) de aquella mentira que yo mismo había fabricado. O intentado fabricar. Fue como un relámpago. No éramos eso. No éramos eso.

Tuve que recurrir a todas mis reservas de coraje, pero lo hice. Mi mano ascendió lentamente hasta su rostro, encontró el surco de horror, y empezó una lenta, convincente y convencida caricia. En realidad mis dedos (al principio un poco temblorosos, luego progresivamente serenos) pasaron muchas veces sobre sus lágrimas.

Entonces, cuando yo menos lo esperaba, su mano también llegó a mi cara, y pasó y repasó el costurón y el pellejo liso, esa isla sin barba de mi marca siniestra.

Lloramos hasta el alba. Desgraciados, felices. Luego me levanté y descorrí la cortina doble.

martes, 26 de julio de 2011

miércoles, 20 de julio de 2011

CAJITAS DE COLORES La vida viene a Cuento


Cuando siento un nudo en el estómago me tumbo en el suelo y abro mis cajitas de colores.


Abro la caja roja y dejo que salten al suelo todas las emociones que guardo allí: ira, enojo, furia, cólera, irritación, flustración, miedo , impotencia, rabia, asco, vergüenza...

Abro mi caja negra y de ella salen, apagadas, la soledad, la tristeza, la desesperanza, el abandono, la pena, la angustia, la pesadumbre...

Abro mi caja verde y me encuentro, florecientes, la esperanza, la fe, la ilusión, la curiosidad, el consuelo, la confianza, la compasión...

Abro mi caja amarilla y surgen palabras brillantes como el sol: amistad, amor, ternura, alegría, felicidad...

Abro la caja azul , sin ruido, se despliegan la humildad, la gratitud, la serenidad, la calma, la paz...

Juego con ellas, dejo que se mezclen, las agrupo, las ordeno, las miro y las remiro.Luego decido con cuáles me quiero quedar.

Hoy he escogido tres palabras: verde- confianza, amarillo- amor y azul - calma. Las demás las he devuelto a sus cajitas. Por cierto ...el nudo ya no está.

sábado, 16 de julio de 2011

CUESTIÓN DE PRECIO

El abuelo de un amigo llegó a Estados Unidos procedente de Europa y, después de tramitar su residencia en la isla de Illis, se dirigió a una cafeteria de la ciudad de Nueva York con la intención de comer algo. Se sentó en una mesa vacia y esperó que alguien llegara a tomarle el pedido. Por supuesto, nadie llegó.


Finalmente,un individuo que llevaba una bandeja llena de comida se sentó frente a él y le explicó cómo funcionaban las cosas:


Comience por aquel lado, le dijo, y continue en la fila tomando aquello que desea. Cuando llegue al otro extremo, le dirán cuanto tiene que pagar.


Este fue el comentario del abuelo de mi amigo:


Pronto aprendí cómo funcionaban las cosas. La vida es como una cafetería. Puedes tomar lo que desees siempre y cuando estés dispuesto a pagar el precio... incluso puedes obtener el éxito.


Pero jamás lo obtendrás si esperas que alguien te lo traiga. Tienes que levantarte e ir a por el.

QUIÉN SOY?

Soy más destructivo que el proyectil chirriante de un cañón.



Gano batallas sin matar a nadie.



Me desplazo en las alas del viento.




Destruyo hogares, parto corazones y arruino vidas.



No hay inocencia suficientemente tenaz para intimidarme, ni pureza suficientemente pura para amedrantarme.



No le tengo consideración a la verdad, respeto a la justicia ni misericordia a los indefensos.



Mis víctimas son tan numerosas, y a menudo tan puras como la arena del mar.



Nunca olvido; raras veces perdono.



SOY EL RUMOR



Del libro "La vida viene a cuento"

sábado, 9 de julio de 2011

MIEDOS (La vida viene a cuento)

Laura arrastra consigo, desde hace muchos años, una gran bolsa llena de miedos. A veces, durante la noche, cuando no puede dormir, todos sus miedos salen de la gran bolsa, se hinchan, crecen y llenan su mente.

Hay miedos absurdos que la angustian profundamente. El miedo a que los demás oigan los pensamientos que fabrica. El miedo a que no se vuelva a hacer de día. El miedo a que una de sus arrugas divida su cara. El miedo a que su llave deje de abrir la puerta de su casa...

El miedo a que se pueda traicionar y decir todo aquello a lo que tiene miedo y la tomen por loca... Y el miedo a no poder decir nada, porque todo lo siente frágil e inestable. Laura teme que sus miedos la asfixien y la maten las palabras.

En su bolsa hay también miedos verdaderos: el miedo a no saber quién es y el temor a saberlo; el miedo a su soledad y el temor a tener compañía; el miedo a las otras miradas y el temor a que la dejen de mirar; el miedo a soñar y el temor al vacio si deja morir sus sueños; el miedo a arriesgarse y el temor a dejarlo de intentar; el miedo a amar y el pánico a dejarse amar; el miedo a vivir y el terror a morir.


Cuando salen sus miedos de la bolsa, Laura no sabe que hacer y se agarra a sus miedos más absurdos para no enfrentarse a los miedos verdaderos..

miércoles, 6 de julio de 2011

TAL SOMOS, TAL VEMOS

Un campesino chino se fue a la ciudad a vender su cosecha de arroz. Su mujer le pidió que, sobre todo, no se olvidase de comprarle un peine.

Después de vender su arroz, el campesino se reunió con sus compañeros para celebrar en la ciudad sus buenas ventas y bebieron y charlaron largo rato. En el momento de regresar se acordó de forma confusa de que su mujer le había encargado algo.

No podía recordar qué era, así que entró en la primera tienda para mujeres que encontró y compró lo primero que le llamó la atención: un espejo

A su regreso, al pueblo le entregó el regalo a su mujer y se marchó a trabajar los campos. La mujer se miró en el espejo y comenzó a llorar desconsoladamente. Su suegra le preguntó la razón de aquellas lágrimas.

Mi marido ha traido a otra mujer de la ciudad. Es joven y hermosa contestó la mujer señalando el espejo.

La suegra cogió el espejo y lo miró. A continuación le dijo a su nuera: No tienes nada de que preocuparte, hija. Es una vieja...



Del libro "La vida viene a cuento"

domingo, 3 de julio de 2011

ESFUERZO Y PERSEVERANCIA

Al cabo de muchos años padeciendo dolores que nadie sabía explicarme de donde venían, me diagnosticaron "fibromialgia", me explicaron que es una enfermedad que no tiene cura ni tratamiento... que lo único que se podía hacer era tomar calmantes para aliviar el dolor.

Pensé que ya era algo... mis dolores tenían, tienen un nombre, y si podía aliviarlos, mi calidad de vida mejoraría.

Poco a poco el ibuprofeno se hizo imprescindible en mi vida... los dolores han ido aumentando. Se suele decir que no hay enfermedades que hay enfermos, y en cada uno la misma enfermedad se desarrolla de manera distinta, y también afectan nuestras circunstancias.

Durante más de un año he estado tomando 1 o 2 sobres de Espidifen al día, notaba algo de mejoría, pero a la larga esto es un arma de doble filo que provoca otras enfermedades o empeora las que ya tienes...

Un día apareció Chema en mi vida, me enseñó el spa y me habló de la Tecarterapia, algo según me contó que daba muy buenos resultados para los dolores, me habló del ejercicio físico que era fundamental en la fibromialgia.

Me animé con lo de la máquina, pero lo del ejercicio no me convenció mucho... pero bueno tenía que probar. La verdad es que mis hijos han sido los que me han convencido para seguir...

Me sometí a 2 sesiones de Tecarterapia, me descargó bastante la zona lumbar... después me daba un baño en la piscina de hidromasaje.

Cuando llegaba a casa, la misma cantinela: yo no vuelvo... vengo machacada y ahora me dice que haga gimnasia... ellos, mis hijos siempre siguen ahí ( bueno y también el padre de mis hijos) animandome a continuar.

Ahora se lo comento a Chema y nos reimos... me rompió todos los esquemas... a ver, cómo iba a hacer ejercicio si no me podía ni mover?

Ahora a la fibromialgia se ha unido otra enfermedad que ya tenía, pero que ha empeorado bastante con los antiinflamatorios... más pastillas, impotencia, vulnerabilidad unos días, fortaleza otros... pero hay que seguir.

Cada semana hago natación... en la piscina de hidromasaje, camino aunque mis piernas me pesen, y algunos días no pueda ni con mis sandalias...


Lo que quiero dejar claro en este post es que podemos hacer bastante por mejorar; no dejar que el desanimo nos pueda, no abandonarnos a las pastillas, y pensar que con eso ya está todo resuelto, porque a largo o corto plazo nos pasa factura.


La fibromialgia no es el final de la vida... aunque a veces lo parezca...

miércoles, 29 de junio de 2011

"LA SOMBRA DEL VIENTO"

Siempre recuerdo la frase de Jorge Bucay: Buscate un amante... yo he recuperado a uno de ellos, mi afición por la lectura.

Acabo de leer "La Sombra del Viento" de Carlos Ruiz Zafón. A pesar de las recomendaciones no ha sido un libro de esos que enganchan desde el principio, más bien cómo esas personas que entran poco a poco en tu vida y te va gustando cuando la vas conociendo.

El cementerio de los libros olvidados... Daniel descubre el libro de Julián Carax una noche que le lleva su padre, entre todos escoge ese del que sólo queda un ejemplar, los demás han sido destruidos, quemados...

Toda la aventura se desarrolla en Barcelona, y París aparece en algún capítulo... Intriga, tramas, amores imposibles, recuerdos de niñez, historias que se repiten...

La historia te atrapa, la curiosidad y el interés por descubrir el destino de cada uno de los personajes; yo pienso que hay demasiados... de vez en cuando te preguntas ¿y este quien es?

Me ha llamado la atención el personaje de la Bernarda una criada de Cáceres, gorda, inculta... y también el de Fermín, que aparece como un asesino de Villa Inmunda, provincia de Cáceres... ¿estereotipos?¿ leyenda negra? o casualidad...

Es un libro largo, con muchos detalles de los personajes, algunos con mucha fuerza, cómo Daniel, Nuria, Fermin... y sobre todo Julian Carax que mantiene la expectación desde el principio, se funde con uno de los personajes de su propio libro.


Muy interesante...

sábado, 18 de junio de 2011

LA FIBRO Y OTROS MOLESTOS OKUPAS...

Quienes sigan mis entradas habrán comprobado que no me gusta hablar de mi enfermedad, de mi fibromialgia y fatiga crónica, no me gusta dar protagonismo a quien no se lo merece.


Sólo a los más intimos les comento si he pasado una mala noche o si salgo machacada como si una apisonadora me hubiera pasado por encima, y a veces nisiquiera a ellos.

Nos fabricamos un personaje que tiene que estar bien... bien para que los demás, para que los que queremos no se preocupen, yo procuro reirme mucho, la risa es buena; mi risa es auténtica... me libera de la tensiones y pienso que por unos momentos hago felices a los míos... a los que sé que les importo, y yo también me siento feliz.

Mi situación, mis circunstancias no son las mejores en alguna faceta de mi vida. He pedido ayuda a quien pensaba que podía prestarmela. ¡ Qué ilusa !... conservo la ingenuidad de la infancia, esa ingenuidad que alguien me dijo un día que no perdiera nunca...

El reumatólogo me aconsejó que no tuviera preocupaciones, que los problemas acentuaban mis dolores, y me venían muy mal, pero la realidad es la que es y hay que campear con lo que toca, cómo puedes...

A veces, la rabia la impotencia me pueden... y me acuerdo de una frase de Séneca que dice : "La ira hace más daño al recipiente en que se encuentra, que en lo que se proyecta", y pienso que es mejor canalizar mi desánimo en otra dirección, porque a los demás nisiquiera les llega y sólo me hago daño yo.


El sol entra por mi ventana... me gusta mucho el sol, estos días largos, llenos de luz, y por qué no también de esperanza...

sábado, 11 de junio de 2011

EN EL AGUA... CON EL AGUA

El agua, cae al agua y se mezcla, mientras me planteo una ruta a seguir.

Trazar una linea y llevar el ritmo, el control; así despacio, segura... con tranquilidad... no hay prisa. Lo consigo, voy a donde yo quiero ir, agarrándome a lo que encuentro cuando hay una dificultad, cuando se me hace largo el camino.

En el agua, con el agua y el olor a incienso me he replanteado mi vida...y dentro del agua, he preferido coger las riendas, no dar vueltas, así como un barco a la deriva... es mi camino, mi ritmo, mi destino, mi tiempo...

En el agua, con el agua... pensaba que he perdido a personas de una forma o de otra, con todas se ha ido un poco de mí... con algunas no se ha ido un poco, se ha ido parte de mi vida... antes de... despues de...empezar de nuevo, notando las ausencias... ausencias dolorosas, tristes, duelos difíciles de superar.

En el agua, ya serena, sin agua, me acordaba de mi maestra, la que tuve cuando era pequeña; siempre decía: Chelito, tú que tienes mucha paciencia... ya no tengo tanta paciencia, no tengo paciencia...el tiempo pasa y se lleva a las personas que quieres y hay que vivir al tiempo, con el tiempo, y disfrutar del tiempo.

Allí en el agua, dentro del agua, he vuelto a darme cuenta de cuanto me importan los míos, he recordado consejos de personas que ya no están en mi vida, ni en la vida... palabras acertadas, recomendaciones... y en ese momento me acordaba de algo que escribí hace unos días: "El amor hay que demostrarlo día a día"

En el agua...

martes, 31 de mayo de 2011

"EL TIEMPO ENTRE COSTURAS" María Dueñas

Hace unos días terminé de leer "El tiempo entre costuras" de María Dueñas. Es uno de esos libros que te engancha desde el principio, de lectura fácil, amena.


La historia de Sira, sus amigos y enemigos... donde nada es lo que parece...


La traición, el amor y el desamor, el crecimiento personal, el glamour de los grandes hoteles, las conspiraciones políticas, el miedo... la risa y el llanto.


Unas simples puntadas... tienen un valor inmenso...


Un taller de costura para desenmascarar las vicisitudes de una guerra, y una mujer que resurge de su dolor y se convierte en su propio personaje.

sábado, 21 de mayo de 2011

OPINIONES

Hace algún tiempo publiqué una entrada: "Autodependencia" de Jorge Bucay, con una anecdota familiar graciosa, nos cuenta como debemos hacernos responsables de nuestros actos.

A veces dos tres, cuatro años pueden ser decisivos en nuestra vida, para madurar, para crecer, para cambiar... para ver las cosas de forma distinta a cómo las veíamos antes, es entonces cuando empezamos nuestro camino hacia la autodependencia.

Manifestarnos como somos, no tener miedo a decir lo que pensamos, y actuar como nos parece conveniente.

Según nos dice Jorge Bucay tenemos que pagar un precio... habrá gente que se aparte de nuestro lado, porque no somos dóciles, porque tenemos autonomía, porque no hacemos lo que ellos quieren, o porque no respondemos a sus expectativas...


Habrá que decir adios a unos y dar la bienvenida a otros que lleguen...

jueves, 19 de mayo de 2011

SUEÑOS DE SEMILLA Jorge Bucay


En el silencio de mi reflexión percibo todo mi mundo interno como si fuera una semilla, de alguna manera pequeña e insignificante pero también pletórica de potencialidades.

...Y veo en sus entrañas el germen de un árbol magnífico, el árbol de mi propia vida en proceso de desarrollo.

En su pequeñez, cada semilla contiene el espíritu del árbol que será después. Cada semilla sabe cómo transformarse en árbol, cayendo en tierra fértil, absorbiendo los jugos que la alimentan, expandiendo las ramas y el follaje, llenándose de flores y de frutos, para poder dar lo que tienen que dar.

Cada semilla sabe cómo llegar a ser árbol. Y tantas son las semillas como son los sueños secretos.

Dentro de nosotros, innumerables sueños esperan el tiempo de germinar, echar raíces y darse a luz, morir como semillas... para convertirse en árboles.

Árboles magníficos y orgullosos que a su vez nos digan, en su solidez, que oigamos nuestra voz interior, que escuchemos la sabiduría de nuestros sueños semilla.

Ellos, los sueños, indican el camino con símbolos y señales de toda clase, en cada hecho, en cada momento, entre las cosas y entre las personas, en los dolores y en los placeres, en los triunfos y en los fracasos. Lo soñado nos enseña, dormidos o despiertos, a vernos, a escucharnos, a darnos cuenta.

Nos muestra el rumbo en presentimientos huidizos o en relámpagos de lucidez cegadora.

Y así crecemos, nos desarrollamos, evolucionamos... Y un día, mientras transitamos este eterno presente que llamamos vida, las semillas de nuestros sueños se transformarán en árboles, y desplegarán sus ramas que, como alas gigantescas, cruzarán el cielo, uniendo en un solo trazo nuestro pasado y nuestro futuro.

Nada hay que temer,... una sabiduría interior las acompaña... porque cada semilla sabe... cómo llegar a ser árbol...

miércoles, 11 de mayo de 2011

REFLEXIONES


Me he dado cuenta de que cuando fallece una persona, a la hora de las condolencias, el dolor no se comparte de la misma manera con todo el mundo.

Se agradece y lo digo por mi experiencia que te acompañen en este doloroso trance.

A veces alguien te abraza de una manera desmesurada; piensas tú... si apenas le conozco; a que viene tanto afecto, porque yo no siento lo mismo.

Otras veces pasará lo contario, somos nosotros los que nos pasamos con el afecto, y no nos sentimos correspondidos de la misma manera.

Lo más hermoso es la sintonía que une a dos personas, que se abrazan, que sienten y comparten el dolor o la alegría, según las circunstancias, de la misma forma.

Recuerdo que alguien al darle las gracias por habernos acompañado me dijo: " no muchas gracias no, muchas veces"... y yo le dije... Oiga, muchas veces aquí no... el pobre señor no sabía donde meterse; son estas cosas que se dicen a veces sin pensar...

Lo que quiero destacar en este post es lo hermoso que es comunicarse a través del corazón... las palabras sobran...

sábado, 7 de mayo de 2011

EN EL SPA

Esta mañana me fuí como otras veces al spa, me viene muy bien para la fibromialgia darme un baño en la piscina de hidromasaje.

Me compré una especie de cinturón flotador en una tienda de deportes, me daba más seguridad algo que me ayudara a flotar, el ejercicio sería menor.

Hasta aquí todo bien, perfecto...

Llego, me cambio y me llevo mi cinturón flotador, en casa me lo había probado y me quedaba bien; encima del bañador me lo notaba grande, tenía que adaptarlo, tenía que acortar un poco la cinta.

Empiezo a tirar y la cinta se suelta de un lado; me entro en el agua, mejor lo hago dentro... intento quitar la pieza que se supone que tenía que unir las dos partes, y... se me cae al agua, empiezo a buscarla... pienso que si se ha caido al fondo a ver como la cojo... no, no está en fondo, está en la escalera de bajada, pero como es negra me costó encontrarla.

Y qué hago ahora? si tengo las manos llenas de cosas del dichoso cinturón flotador que se ha descuajaringado; bueno, pues un nudo.

Me hice un bonito nudo y a nadar... iba todo bien... me sentía más ligera y me resultaba más fácil, empecé a nadar de espaldas, y parecía los coches de choque de la feria, venga a dar vueltas, no se por qué.

Cuando he llegado a casa y se lo he contado a Montaña nos hemos reido las dos.

(la imagen es del Aqua Spa D. Manuel).

domingo, 17 de abril de 2011

ALEGORÍA DEL CARRUAJE Jorge Bucay

Un día de octubre, una voz familiar en el teléfono me dice: —Salí a la calle que hay un regalo para vos.


Entusiasmado, salgo a la vereda y me encuentro con el regalo. Es un precioso carruaje estacionado justo justo frente a la puerta de mi casa. Es de madera de nogal lustrada, tiene herrajes de bronce y lámparas de cerámica blanca, todo muy fino, muy elegante, muy “chic”.


Abro la portezuela de la cabina y subo. Un gran asiento semicircular forrado en pana bordó y unos visillos de encaje blanco le dan un toque de realeza al cubículo. Me siento y me doy cuenta que todo está diseñado exclusivamente para mí, está calculado el largo de las piernas, el ancho del asiento, la altura del techo… todo es muy cómodo, y no hay lugar para nadie más.


Entonces miro por la ventana y veo “el paisaje”: de un lado el frente de mi casa, del otro el frente de la casa de mi vecino… y digo: “¡Qué bárbaro este regalo! Qué bien, qué lindo…” Y me quedo un rato disfrutando de esa sensación. Al rato empiezo a aburrirme; lo que se ve por la ventana es siempre lo mismo.


Me pregunto: “¿Cuánto tiempo uno puede ver las mismas cosas?” Y empiezo a convencerme de que el regalo que me hicieron no sirve para nada. De eso me ando quejando en voz alta cuando pasa mi vecino que me dice, como adivinándome: —¿No te das cuenta que a este carruaje le falta algo?


Yo pongo cara de qué-le-falta mientras miro las alfombras y los tapizados. —Le faltan los caballos —me dice antes que llegue a preguntarle. Por eso veo siempre lo mismo —pienso—, por eso me parece aburrido… —Cierto —digo yo. Entonces voy hasta el corralón de la estación y le ato dos caballos al carruaje.


Me subo otra vez y desde adentro grito: —¡¡Eaaaaa!! El paisaje se vuelve maravilloso, extraordinario, cambia permanentemente y eso me sorprende. Sin embargo, al poco tiempo empiezo a sentir cierta vibración en el carruaje y a ver el comienzo de una rajadura en uno de los laterales. Son los caballos que me conducen por caminos terribles; agarran todos los pozos, se suben a las veredas, me llevan por barrios peligrosos.


Me doy cuenta que yo no tengo ningún control de nada; los caballos me arrastran a donde ellos quieren. Al principio, ese derrotero era muy lindo, pero al final siento que es muy peligroso. Comienzo a asustarme y a darme cuenta que esto tampoco sirve. En ese momento, veo a mi vecino que pasa por ahí cerca, en su auto. Lo insulto: —¡Qué me hizo! Me grita: —¡Te falta el cochero! —¡Ah! —digo yo.


Con gran dificultad y con su ayuda, sofreno los caballos y decido contratar a un cochero. A los pocos días asume funciones. Es un hombre formal y circunspecto con cara de poco humor y mucho conocimiento.


Me parece que ahora sí estoy preparado para disfrutar verdaderamente del regalo que me hicieron. Me subo, me acomodo, asomo la cabeza y le indico al cochero adónde quiero ir. El conduce, él controla la situación, él decide la velocidad adecuada y elige la mejor ruta. Yo… Yo disfruto del viaje.


Esta pequeña alegoría debería servirnos para entender el concepto holístico del ser. Hemos nacido, salido de nuestra “casa” y nos hemos encontrado con un regalo: nuestro cuerpo. Un carruaje diseñado especialmente para cada uno de nosotros. Un vehículo capaz de adaptarse a los cambios con el paso del tiempo, pero que será el mismo durante todo el viaje.


A poco de nacer, nuestro cuerpo registró un deseo, una necesidad, un requerimiento instintivo, y se movió. Este carruaje —el cuerpo— no serviría para nada si no tuviese caballos; ellos son los deseos, las necesidades, las pulsiones y los afectos.


Todo va bien durante un tiempo, pero en algún momento empezamos a darnos cuenta que estos deseos nos llevaban por caminos un poco arriesgados y a veces peligrosos, y entonces tenemos necesidad de sofrenarlos.


Aquí es cuando aparece la figura del cochero: nuestra cabeza, nuestro intelecto, nuestra capacidad de pensar racionalmente. Ese cochero manejará nuestro mejor tránsito. Hay que saber que cada uno de nosotros es por lo menos los tres personajes que intervienen allí. Vos sos el carruaje, sos los caballos y sos el cochero durante todo el camino, que es tu propia vida.


La armonía deberás construirla con todas estas partes, cuidando de no dejar de ocuparte de ninguno de estos tres protagonistas…

viernes, 15 de abril de 2011

HE APRENDIDO...

He aprendido que no puedo hacer que alguien me quiera, sólo convertirme en alguien a quien se pueda querer. El resto depende de los otros.


He aprendido que por mucho que me preocupe por los demás, muchos de ellos no se preocuparán por mí.


He aprendido que se puede requerir años para construir la confianza y únicamente segundos para destruirla.


He aprendido que lo que verdaderamente cuenta en la vida no son las cosas que tengo a mi alrededor, sino las personas que están a mi alrededor.


He aprendido que no puedo compararme con lo mejor que hacen los demás, sino con lo mejor que puedo hacer yo.


He aprendido que puedo llegar mucho más lejos de lo que pensé posible.


He aprendido que soy responsable de lo que hago, cualquiera que sea el sentimiento que tenga.


He aprendido que si no controlo mis actitudes, ellas me controlarán a mí.


He aprendido que los héroes son las personas que hacen aquello de lo que están convencidos, a pesar de las consecuencias.


He aprendido que aprender a perdonar requiere mucha práctica.



He aprendido que el dinero es un pésimo indicador del valor de alguien.


He aprendido que con los amigos podemos hacer cualquier cosa, o no hacer nada y tener el mejor de los momentos.


He aprendido que a veces las personas que creo que me van a patear cuando estoy caída, son aquellas que me ayudan a levantar, y aquellas que creo que me van a levantar, son las que me patean.


He aprendido que en muchos momentos tengo el derecho de estar enojada, mas no el derecho de ser cruel.


He aprendido que simplemente porque alguien no me ama de la manera que yo quisiera, no significa que no me ame a su manera.


He aprendido que la "madurez" tiene más que ver con las experiencias que he tenido y aquello que he aprendido de ellas, que con el número de años cumplidos.


He aprendido que por bueno que sea "el buen amigo" tarde o temprano me voy a sentir lastimada por él y debo perdonarlo por ello.


He aprendido que no siempre es suficiente ser perdonado por los otros; a veces tengo que perdonarme a mí misma.


He aprendido que por más fuerte que sea mi duelo, el mundo no se detiene por mi dolor.


He aprendido que porque dos personas discuten no significa que no se aman, y simplemente porque dos personas no discutan no significa que se amen.


He aprendido que no tengo que cambiar de amigos, si comprendo que los amigos cambian.


He aprendido que dos personas pueden mirar la misma cosa y ver algo totalmente diferente.


He aprendido que, sin importar las circunstancias, cuando soy honesta conmigo llego más lejos en la vida.


He aprendido que el paradigma en que vivo no es la única opción que tengo.


He aprendido que es muy difícil fijar el límite entre no herir los sentimientos de los demás y defender lo que creo.


He aprendido que no importa lo que me pase, sino cómo soy capaz de manejarlo.


He aprendido que es mucho más fácil para mi reaccionar que pensar. Y que si pensara antes de reaccionar muchos incidentes penosos se evitarían.


He aprendido que siempre debo dejar a los que amo con palabras de amor.Puede ser la última vez que los vea.


He aprendido que puedo soportar mucho más de lo que pensaba que podría.


He aprendido que el perdonar se aprende practicando.


He aprendido que hay gente que me quiere mucho pero que simplemente no sabe como demostrarlo.


He aprendido que los problemas grandes no hay que eludirlos. Cuanto más rápido los enfrente, más paz encontraré.


(de la página de facebook, "No te arrepientas de lo que hagas!!! arrepientete de lo que no haces!!!")

sábado, 9 de abril de 2011

LA ROSA Y EL SAPO

Había una vez una rosa roja muy hermosa y bella. Que maravilla al saber que era la rosa mas bella del jardín. Sin embargo, se daba cuenta de que la gente la veía de lejos. Un día se dio cuenta de que al lado de ella siempre había un sapo grande y oscuro y que era por eso que nadie se acercaba a verla de cerca.


Indignada ante lo descubierto le ordeno al sapo que se fuera de inmediato; el sapo muy obediente dijo: Esta bien, si así lo quieres. Poco tiempo después el sapo paso por donde estaba la rosa y se sorprendió al ver la rosa totalmente marchita, sin hojas y sin pétalos. Le dijo entonces: Vaya que te ves muy mal. ¿Que te paso? La rosa contesto Es que desde que te fuiste las hormigas me han comido día a día, y nunca pude volver a ser igual.


El sapo solo contesto, Pues claro, cuando yo estaba aquí me comía a esas hormigas y por eso siempre eras la mas bella del jardín.


Muchas veces despreciamos a los demás por creer que somos mas que ellos, mas bellos o simplemente que no nos "sirven" para nada... todos tenemos algo especial que hacer, algo que aprender de los demás o algo que enseñar, y nadie debe despreciar a nadie. No vaya a ser que esa persona nos haga un bien del cual ni siquiera estemos conscientes.

jueves, 7 de abril de 2011

LA CASA DE LOS MIL ESPEJOS. Enrique Mariscal

Se dice que hace tiempo, en un pequeño y lejano pueblo, había una casa abandonada. Cierto día, un perrito buscando refugio del sol, logró meterse por un agujero de una de las puertas de dicha casa. El perrito subió lentamente las viejas escaleras de madera.


Al terminar de subir las escaleras se topó con una puerta entre abierta; lentamente se adentró en el cuarto. Para su sorpresa, se dio cuenta que dentro de ese cuarto había 1000 perritos más observándolo tan fijamente como él los observaba a ellos. El perrito comenzó a mover la cola y a levantar sus orejas poco a poco. Los 1000 perritos hicieron lo mismo.


Posteriormente sonrió y le ladró alegremente a uno de ellos. ¡El perrito se quedó sorprendido al ver que los 1000 perritos también le sonreían y ladraban alegremente con él! Cuando el perrito salió del cuarto se quedó pensando para sí mismo: ¡Qué lugar tan agradable, voy a venir más seguido a visitarlo!


Tiempo después, otro perrito callejero entró al mismo sitio y se encontró entrando al mismo cuarto. Pero a diferencia del perrito anterior, este perrito al ver a los otros 1000 perritos del cuarto se sintió amenazado ya que lo estaban viendo de una manera agresiva. Posteriormente empezó a gruñir; vio como los 1000 perritos le gruñían a él. Comenzó a ladrarles ferozmente y los otros 1000 perritos le ladraron también a él. Cuando este perrito salió del cuarto pensó: ¡Qué lugar tan horrible es este, nunca más volveré a entrar allí!


En el frente de dicha casa, se encontraba un viejo letrero que decía: "La Casa de los 1000 Espejos".


"Todos los rostros del mundo son espejos..." Decide cuál rostro llevarás por dentro y ese será el que mostrarás.


El reflejo de tus gestos y acciones es lo que proyectas ante los demás.


"No eres responsable de la cara que tienes, eres responsable de la cara que pones..."

martes, 29 de marzo de 2011

VAMPIROS EMOCIONALES Albert J. Bernstein

Están ahí afuera, disfrazados como gente normal hasta que sus necesidades internas los convierten en depredadores.

No buscan vuestra sangre, sino vuestra energía emocional.

Tienen el poder no solo de exasperaros, sino de hipnotizaros, de obnubilaros la mente con promesas falsas hasta enredaros en sus hechizos.

Los vampiros emocionales os atraen para luego vaciaros.

Los vampiros emocionales, son vecinos cálidos y cordiales delante de vosotros, que a vuestra espalda extienden rumores.

Al principio parecen mejores que las personas corrientes. Son brillantes, encantadores. Os caen bien, confiáis en ellos, esperáis más de ellos que de otras personas.

Esperáis más, pero recibís menos y al final os capturan. Los invitáis a que entren en vuestra vida y rara vez os dáis cuanta del error hasta que han desaparecido, dejándoos vacíos, las carteras vacías o, quizá, el corazón roto.

Aún entonces os preguntáis...¿serán ellos o yo?. Son ellos. Vampiros emocionales.

domingo, 27 de marzo de 2011

LA CIUDAD DE LOS POZOS Jorge Bucay

Esta ciudad no estaba habitada por personas, como todas las demás ciudades del planeta. Esta ciudad estaba habitada por pozos. Pozos vivientes… pero pozos al fin. Los pozos se diferenciaban entre sí, no solo por el lugar en el que estaban excavados sino también por el brocal (la abertura que los conectaba con el exterior).

Había pozos pudientes y ostentosos con brocales de mármol y de metales preciosos; pozos humildes de ladrillo y madera y algunos otros más pobres, con simples agujeros pelados que se abrían en la tierra. La comunicación entre los habitantes de la ciudad era de brocal a brocal y las noticias cundían rápidamente, de punta a punta del poblado.

Un día llegó a la ciudad una ‘moda’ que seguramente había nacido en algún pueblito humano: La nueva idea señalaba que todo ser viviente que se precie debería cuidar mucho más lo interior que lo exterior. Lo importante no es lo superficial sino el contenido. Así fue como los pozos empezaron a llenarse de cosas. Algunos se llenaban de cosas, monedas de oro y piedras preciosas.

Otros, más prácticos, se llenaron de electrodomésticos y aparatos mecánicos. Algunos más optaron por el arte y fueron llenándose de pinturas , pianos de cola y sofisticadas esculturas posmodernas.

Finalmente los intelectuales se llenaron de libros, de manifiestos ideológicos y de revistas especializadas. Pasó el tiempo… La mayoría de los pozos se llenaron a tal punto que ya no pudieron incorporar nada más. Los pozos no eran todos iguales así que , si bien algunos se conformaron, hubo otros que pensaron que debían hacer algo para seguir metiendo cosas en su interior…

Alguno de ellos fue el primero: en lugar de apretar el contenido, se le ocurrió aumentar su capacidad ensanchándose. No paso mucho tiempo antes de que la idea fuera imitada, todos los pozos gastaban gran parte de sus energías en ensancharse para poder hacer más espacio en su interior. Un pozo, pequeño y alejado del centro de la ciudad, empezó a ver a sus camaradas ensanchándose desmedidamente. El pensó que si seguían hinchándose de tal manera , pronto se confundirían los bordes y cada uno perdería su identidad…

Quizás a partir de esta idea se le ocurrió que otra manera de aumentar su capacidad era crecer, pero no a lo ancho sino hacia lo profundo. Hacerse más hondo en lugar de más ancho. Pronto se dio cuenta que todo lo que tenia dentro de él le imposibilitaba la tarea de profundizar. Si quería ser más profundo debía vaciarse de todo contenido… Al principio tuvo miedo al vacío, pero luego , cuando vio que no había otra posibilidad, lo hizo. Vacío de posesiones, el pozo empezó a volverse profundo, mientras los demás se apoderaban de las cosas de las que él se había deshecho…

Un día , sorpresivamente el pozo que crecía hacia adentro tuvo una sorpresa: adentro, muy adentro , y muy en el fondo encontró agua!!!. Nunca antes otro pozo había encontrado agua… El pozo supero la sorpresa y empezó a jugar con el agua del fondo, humedeciendo las paredes, salpicando los bordes y por último sacando agua hacia fuera. La ciudad nunca había sido regada más que por la lluvia, que de hecho era bastante escasa, así que la tierra alrededor del pozo, revitalizada por el agua, empezó a despertar. Las semillas de sus entrañas, brotaron en pasto , en tréboles, en flores, y en troquitos endebles que se volvieron árboles después… La vida explotó en colores alrededor del alejado pozo al que empezaron a llamar ‘El Vergel’.

Todos le preguntaban cómo había conseguido el milagro. -Ningún milagro- contestaba el Vergel- hay que buscar en el interior, hacia lo profundo… Muchos quisieron seguir el ejemplo del Vergel, pero desandaron la idea cuando se dieron cuenta de que para ir más profundo debían vaciarse. Siguieron ensanchándose cada vez más para llenarse de más y más cosas… En la otra punta de la ciudad, otro pozo, decidió correr también el riesgo del vacío… Y también empezó a profundizar…

Y también llegó al agua… Y también salpicó hacia fuera creando un segundo oasis verde en el pueblo… - ¿Qué harás cuando se termine el agua?- le preguntaban. - No sé lo que pasará- contestaba- Pero, por ahora, cuánto más agua saco , más agua hay. Pasaron unos cuantos meses antes del gran descubrimiento. Un día, casi por casualidad, los dos pozos se dieron cuenta de que el agua que habían encontrado en el fondo de sí mismos era la misma…

Que el mismo río subterráneo que pasaba por uno inundaba la profundidad del otro. Se dieron cuenta de que se abría para ellos una nueva vida. No sólo podían comunicarse, de brocal a brocal, superficialmente, como todos los demás, sino que la búsqueda les había deparado un nuevo y secreto punto de contacto:


La comunicación profunda sólo la consiguen entre sí, aquellos que tienen el coraje de vaciarse de contenidos y buscar en lo profundo de su ser lo que tienen para dar…

miércoles, 16 de marzo de 2011

¿ SABEMOS LO QUE VALEMOS ?

Una pequeña parábola que acabo de leer donde nos podemos dar cuenta que valemos mucho más de lo que pensamos..

Alfredo, con el rostro abatido de pesar se reúne con su amiga Marisa en un bar a tomar un café.

Deprimido descargó en ella sus angustias...que el trabajo, que el dinero, que la relación con su pareja, que su vocación...todo parecía estar mal en su vida.

Marisa introdujo la mano en su cartera, sacó un billete de 50 dólares y le dijo:
- Alfredo, quieres este billete ?

Alfredo, un poco confundido al principio, inmediatamente le dijo:
- Claro Marisa...son 50 dólares, quién no los querría ?

Entonces Marisa tomó el billete en uno de sus puños y lo arrugó hasta hacerlo un pequeño bollo.

Mostrando la estrujada pelotita verde a Alfredo volvió a preguntarle:
- Y ahora igual lo quieres ?

- Marisa, no sé qué pretendes con esto, pero siguen siendo 50 dólares, claro que los tomaré si me lo entregas.

Entonces Marisa desdobló el arrugado billete, lo tiró al piso y lo restregó con su pie en el suelo, levantándolo luego sucio y marcado.

- Lo sigues queriendo ?

- Mira Marisa, sigo sin entender que pretendes, pero ese es un billete de 50 dólares y mientras no lo rompas conserva su valor...

- Entonces Alfredo, debes saber que aunque a veces algo no salga como quieres, aunque la vida te arrugue o pisotee, SIGUES siendo tan valioso como siempre lo hayas sido...lo que debes preguntarte es CUANTO VALES en realidad y no lo golpeado que puedas estar en un momento determinado.

Alfredo se quedó mirando a Marisa sin decir palabra alguna mientras el impacto del mensaje penetraba profundamente en su cerebro.

Marisa puso el arrugado billete de su lado en la mesa y con una sonrisa cómplice agregó:

- Toma, guárdalo para que te recuerdes de esto cuando te sientas mal...pero me debes un billete NUEVO de 50 dólares para poder usar con el próximo amigo que lo necesite !!

Cuántas veces dudamos de nuestro propio valor, de que realmente MERECEMOS MAS y que PODEMOS CONSEGUIRLO si nos lo proponemos.

Claro que el mero propósito no alcanza...se requiere de la ACCIÓN para lograr los beneficios. Yo sé que se puede y que existen innumerables caminos para conseguirlo.

viernes, 11 de marzo de 2011

DECÁLOGO DE LA FIBROMIALGIA


1. La enfermedad no debe ser el eje de tu vida. Intenta disfrutarla al máximo, sin vivir constantemente pensando en tu condición de enfermo.

2. Sonríe mucho. Seguro que hay muchas cosas buenas en tu vida. Ver el mundo desde una perspectiva positiva te ayudará a mejorar tu estado de ánimo.

3. ¡Relájate! Aprende a tomarte las cosas con serenidad y a practicar alguna técnica de relajación (como respirar profundamente)

4. Mantén tu cuerpo y tu mente activos. Practica algo de ejercicio físico moderado (como salir a pasear, hacer Tai –Chi o practicar ejercicios en el agua) y haz algún ejercicio cognitivo (como sopas de letras, jugar a las cartas, leer) diariamente.

5. Confía en tus médicos. Ten un médico de confianza con quien poder discutir sobre las opciones de tratamiento y que te explique cómo funciona la enfermedad.

6. Toma parte activa del tratamiento. No lo dejes todo en manos de las pastillas, ¡tú puedes hacer mucho por estar mejor!

7. Habla de tus sentimientos. Expresa a tus seres más cercanos cómo te sientes, qué miedos tienes… Esto te ayudará a disminuir la angustia, pero recuerda que no debemos cargar a los demás excesivamente con nuestras preocupaciones (ellos también tienen las suyas).

8. Mantén un ritmo pausado y constante. No funciones por “rachas de actividad”. Es mejor que tengas siempre un mínimo de actividad y que tus tareas las realices lentamente, prestando atención a lo que haces y tomándote descansos.

9. Infórmate. Muchos miedos están relacionados con la falta de información sobre la enfermedad. Intenta estar al día de la enfermedad, pero sin obsesionarte (¡seguro que hay muchas cosas más interesantes sobre las que leer!).

10. Y lo más importante… ¡seguir viviendo! De acuerdo, tienes una enfermedad crónica que produce mucho dolor… pero aún te quedan muchas cosas por vivir y por disfrutar. Relaciónate con la gente, mantén tus aficiones, aprende cosas nuevas y utiliza tu tiempo en realizar actividades agradables.

Del libro "Aprender a vivir con fibromialgia", del Dr. Javier Garcia Campayo y la Dra. Aida Pascual, con la colaboración de ASAFA (Asociación aragonesa de Fibromialgia y Fatiga Crónica).

martes, 8 de marzo de 2011

NO TE DETENGAS


Siempre ten presente que la piel se arruga, el pelo se vuelve blanco,

Los días se convierten en años...

Pero lo importante no cambia; tu fuerza y tu convicción no tienen edad.

Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña.

Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida.

Detrás de cada logro, hay otro desafío.

Mientras estés viva, siéntete viva.

Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo.

No vivas de fotos amarillas...

Sigue aunque todos esperen que abandones.

No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.

Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.

Cuando por los años no puedas correr, trota.

Cuando no puedas trotar, camina.

Cuando no puedas caminar, usa el bastón.

¡Pero nunca te detengas! ( Teresa de Calcuta )